La pintura intumescente se aplica en estructuras metálicas y de madera, protegiéndolas de los efectos del fuego. Además de la función, a muchos les interesa saber su durabilidad, ya que tiene un tiempo limitado y requiere de ciertos cuidados. Por esta misma razón, a continuación hablaremos sobre este tipo de pintura en profundidad.
¿Qué es la pintura intumescente y cómo funciona?
Aunque una vez seca no se distingue de una pintura normal, la intumescente es un material ignífugo que protege pasivamente contra el fuego. Principalmente, se aplica en estructuras de acero y madera, aunque también es apta para hormigón, madera laminada y aluminio estructural.
¿Cómo funciona? Fácil. Cuando la temperatura sube, la pintura reacciona al calor y se expande. La capa esponjosa que forma es la que hace que la estructura se aisle del fuego. Por lo tanto, no hace de apagafuegos, sino que gana un determinado tiempo antes de que la estructura se vea comprometida.
Tipos de pintura intumescente
Antes de entrar en los tipos de pintura, es importante añadir que el tiempo de protección de una estructura se mide en minutos (R30, R60, R90 o R120).
Esta especificación la solemos encontrar en la ficha técnica del producto, certificada según la norma europea EN 13381.
Existen dos tipos de pintura intumescente:
- Pintura al agua: es más fácil de aplicar, habitual en interiores.
- Pintura al disolvente: es más resistente, para exteriores o ambientes húmedos.
Ventajas de la pintura resistente al fuego
Aplicar pintura intumescente a tu estructura tiene ciertos beneficios:
- Versatilidad: se puede aplicar en interiores y exteriores.
- Aplicación sencilla: se aplica como una pintura convencional.
- Protección pasiva: actúa sin la ayuda de personas o sistemas adicionales.
- Coste-eficiencia: es una de las soluciones de protección más económicas.
- Larga vida útil: con un mantenimiento adecuado, puede durar mucho tiempo.
¿Cuánto dura la pintura intumescente en condiciones normales?
En condiciones normales, este tipo de pintura suele tener una vida útil de entre 10 y 25 años. Los factores que principalmente influyen en la durabilidad son: la ubicación, la humedad y temperatura del lugar, la aplicación y el mantenimiento, entre otros.
Si aplicas la pintura intumescente en un interior bien protegido, sin humedades, puede llegar a durar entre 25 y 30 años. En cambio, en zonas exteriores o industrias, lo más probable es que tenga efectividad hasta pasados 15 años, como máximo.
Factores que afectan a su durabilidad
Ubicación y entorno
Cuanto más expuesta esté al sol y a los cambios de temperatura, más se acelerará el deterioro de la pintura. También suele pasar en las zonas costeras, afectadas por la salinidad, y las industriales, donde estamos rodeados de productos químicos y polvo.
Por lo tanto, los interiores son donde menos se degrada esta pintura.
Humedad y temperatura
La humedad y la condensación son los principales enemigos para este tipo de pintura, ya que tiene un recubrimiento poroso que absorbe la humedad y hace que se deteriore por dentro. Además, los cambios de temperatura bruscos pueden generar grietas o desprendimientos en el recubrimiento.
Calidad del producto
Las pinturas intumescentes de calidad y que vienen certificadas, aguantan más. Por lo tanto, recomendamos optar por productos que tengan certificación y ficha técnica.
Aplicación
Es importante aplicarla bien, sobre todo, es decisivo el volumen del espesor. Si empleamos menos cantidad de la recomendada, la protección es menor y a su vez, la duración del tratamiento.
Mantenimiento
Realizar una revisión periódicamente y hacer pequeñas reparaciones puntuales, es esencial si quieres que tenga una alta durabilidad. De lo contrario, cualquier pequeño daño que haya en la estructura, afectará a toda la capa de pintura y disminuirá su efectividad.
¿Cuándo hay que renovarla o hacer una inspección?
Ahora que ya sabes que la pintura intumescente requiere de un mantenimiento y ciertas revisiones, es importante aprender a ver cuándo es necesario aplicarlo.
Para empezar, cualquier zona hay que revisar visualmente cada 1-2 años. Si se trata de un exterior o de zonas costeras o industriales, mejor hacerlo cada año. Siempre que se produzca un incendio, aunque sea pequeño, es obligatorio verificar si la pintura se ha activado parcialmente o no, ya que si lo ha hecho, ya no ofrecerá la misma protección.
Hay ciertas señales como grietas, burbujas o ampollas en la superficie, que nos indican que algo va mal. Además, si ves que la pintura se ha desprendido o simplemente ha cambiado de color, es una señal de que no está en su mejor estado, por no hablar de manchas de humedad y oxidación.
Por lo tanto, deberás renovar la pintura dentro del periodo recomendado o si ves que hay indicios de que necesita ser reemplazada. No obstante, esta revisión debe hacérsela un profesional que también pueda verificar si ha habido o no daños internos.
En Pic Protecciones somos especialistas en pintura intumescente y materiales ignífugos. Si necesitas asesoramiento sobre cualquier material de protección contra incendios, nosotros podemos ayudarte.