manta ignifuga

¿Para qué sirve una manta ignífuga?

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Las mantas ignífugas o mantas contra incendios, son “láminas de material flexible destinadas a extinguir por sofoco pequeños fuegos”, según la UNE-EN 1869:1997. Estas mantas pueden ser un excelente aliado para frenar fuegos de poco tamaño provocados por accidentes, o incluso, para proteger a las personas en una evacuación debido a un incendio.

¿Qué es una manta ignífuga y para qué sirve?

Una manta ignífuga es un elemento textil de protección activa utilizado en planes de protección contra incendios. Son láminas flexibles que poseen propiedades de protección contra el fuego, siendo capaces de aguantar ciertas fuentes de ignición, evitando la propagación de las llamas. 

Las mantas no sólo son efectivas en el control de fuegos – sobre todo en fases iniciales -, sino que además son fáciles de manejar gracias a su ligereza y fácil manipulación. Este artilugio generalmente está fabricado con fibra de vidrio o lana de roca, y algunos tejidos, también cuentan con un tratamiento ignífugo que logra ralentizar el avance de las llamas. Hablamos de sustancias retardantes como el Hartindo AF21, que tiene el poder de reducir la velocidad de combustión y la emisión de gases inflamables. 

¿Qué clase de fuegos puede apagar una manta ignífuga?

La manta ignífuga sirve para sofocar pequeños incendios y como protección en determinados casos:  

  • Incendios pequeños en la cocina provocados por sartenes y freidoras.
  • Para proteger a personas en casos de evacuación durante un incendio o si su ropa está ardiendo.
  • Fuego provocado por pequeños electrodomésticos. 
  • Incendios de coches con fuego y producción de humo.
  • Líquidos inflamables como gasolina, aceite, pintura o alcohol.

Así pues, la manta ignífuga puede considerarse como un elemento extintor de primera intervención.

Fuegos que no se deben intentar apagar con una manta ignífuga

Hay ciertos fuegos que es mejor no apagar con una manta ignífuga, por precaución, ya que puede ser muy peligroso acercarse y lo más probable es que no logremos combatirlo. Estos son: 

  • Fuegos eléctricos de gran escala.
  • Fuegos fuera de control. 
  • Fuegos que alcanzan materiales explosivos o tóxicos.
  • Fuegos provocados por gases inflamables.

¿Cómo funciona una manta apagafuegos?

Una manta ignífuga apagafuegos es capaz de sofocar las llamas y acabar con la producción de humo, al cortar el suministro de oxígeno. El fuego necesita tres elementos para mantenerse vivo: calor, oxígeno y combustible. Esto es lo que se conoce como el triángulo del fuego. Gracias a sus propiedades aislantes, la manta rompe este triángulo, bloqueando la intervención del oxígeno del aire al cubrir el objeto en llamas. Es entonces cuando la llama se apaga por sofocación. 

Pasos para usar la manta ignífuga

A la hora de usar una manta ignífuga es preciso seguir las instrucciones de uso para evitar posibles quemaduras y poner en peligro a otros, así como hacerlo de forma efectiva. 

  • Saca la manta del estuche tirando de las cintas o asas. 
  • No olvides proteger tus manos con los bordes superiores de los que dispone la manta ignífuga
  • Trata de protegerte del fuego y acércate con cuidado al fuego.
  • Coloca la manta contra incendios sobre las llamas delicadamente y de forma que cubra el fuego en su totalidad.
  • Espera 15 o 30 minutos para quitar la manta, así se enfriará y se sofocará el fuego totalmente. 
  • Si el incendio es en la cocina y hay butano, no olvides cerrar la bombona. En el caso de que el incendio sea debido a un electrodoméstico, corta el suministro de energía.

¿Cómo elegir una manta ignífuga apagafuegos adecuada?

Si estás pensando en comprar una manta ignífuga para apagar pequeños fuegos, en PIC Protecciones somos especialistas en la instalación de mantas ignífugas y en sistemas de protección pasiva contra el fuego

Una buena manta debe cumplir con la normativa CE, es decir, el marcado de Conformidad Europea. Esta es la declaración del fabricante que indica que se han tenido en cuenta todas las recomendaciones de seguridad que la Comisión Europea establece. Evita comprar mantas sin certificaciones. 

Además, existen diferentes tamaños en el mercado que deberán tenerse en cuenta, según el uso que le vayamos a dar. Si el objetivo es utilizarla como un elemento extintor de cocina, para colocar en un taller, como protección personal, para llevarla en un coche, o para sofocar pequeños fuegos en caso de incidente en un camping. Estos son solo algunos ejemplos habituales en los que se puede necesitar este objeto. 

Por último, la mayoría de las mantas contra incendios son de un sólo uso y deben ser desechadas una vez usadas. Existen algunas mantas industriales que pueden reutilizarse, pero siempre tienen que revisarse previamente.